Bienvenidos a Fotoartis

Este blog nació en octubre de 2007 para aprobar una asignatura. Entonces Fotoartis era un espacio dedicado a la fotografía en general, y muy especialmente a la fotografía artística.
Pero ahora Fotoartis entra en una nueva etapa. Ahora será un blog personal, aunque mantendrá el nombre porque le he cogido cariño.

BIENVENIDOS TODOS. RAY COY.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Nostalgia

Ayer pasé el día en Sanlúcar con mi familia. No pisé la playa aunque estuve sentada en el paseo marítimo observando el agua. El motivo de la excursión era hacer el viaje en barco. Y todavía ando trastornada :S. El trayecto dura 5 interminables horas que se hacen aún más pesadas si hace frío y llueve, como ayer (no llovía desde mediados de julio, ya es casualidad que lo hiciera ayer). A mí me encantan los días de lluvia pero siempre que esté viendo llover a través de las ventanas de mi casa.
El caso es que el viaje me resultó muy pesado y el paisaje tampoco era gran cosa como para hacer un buen reportaje fotográfico. Hice algunas fotos, pero nada del otro mundo.
Pero esta entrada se titula "Nostalgia" por algo. Resulta que para coger el barco dejamos el coche aparcado en una zona a la que hacía tiempo que no iba. Mi primo dejó el coche justo enfrente de las escalinatas donde pasé tantas noches de sábado cuando tenía alguien con quien pasarlas, ese alguien. Cuando llegamos y me bajé del coche sentí una presión en el pecho, una sensación rara. Debía de hacer por lo menos un año que no estaba allí, ante aquellos escalones. Todo sigue igual que cuando yo paraba allí. O casi, porque el quiosco ya no está. Aquel quiosco en el que tantas veces nos apoyamos para hablar o para besarnos. En su sitio hay un poste de zona azul y otro del servicio municipal de bicicletas. Sentí la necesidad de hacer una foto de aquel sitio y disparé mi cámara.
De vuelta del viaje, lógicamente, tuve que volver a aquel lugar para recoger el coche. Y entonces la presión en el pecho volvió pero lo hizo acompañada del miedo. Miedo a encontrarme con él allí. Eran alrededor de las 9 de la noche y la zona estaba llena de gente sentada en los veladores o paseando. Me da tanto miedo la posibilidad de verlo. No sabría cómo reaccionar pero creo que no lo saludaría salvo que él lo hiciese primero. Y si habláramos, mis palabras sonarían demasiado parecidas a una canción de Conchita.
Supongo que la presión en el pecho sería nostalgia. ¿Pero nostalgia de qué? ¿De aquellos años? ¿De aquella "yo" que ya no soy ni volveré a ser? ¿Nostalgia de él, porque no consigo olvidarlo? ¿Realmente he querido a lo largo de estos dos años olvidarme de él? Supongo que hasta que no aparezca otro que me haga sentir lo mismo, seguiré pensando en él para no olvidar que hubo un tiempo en el que me sentí viva.
PD: He retomado la idea de intentar algo con el chico del desengaño nº4 porque tuve noticias de él. Lo que no está tan claro es que él esté de acuerdo conmigo. A veces pienso que le gusto (pocas veces), y otras (las más) creo que sólo me ve como a una amiga.

martes, 2 de septiembre de 2008

Estado: desengañada

Hace algunas entradas dije que soy una ilusa que espera que las cosas vengan bien y solas. El problema es que cuando yo hago algo por que las cosas sucedan, o no salen o lo hacen de forma insatisfactoria. Vamos, que voy de desengaño en desengaño:

-Desengaño nº1: ¿Recordáis que no me cogieron ni como suplente para una beca que había pedido? Pues yo, que soy cabezota y quiero trabajar en ese sitio, solicité dos puestos de trabajo que salieron este verano. ¿Y qué ha pasado? Pues que me he vuelto a comer lo que se comió la madre Pelusa.

-Desengaño nº2: Alguien me tendría que haber mandado ya un correo para interesarse por qué voy a hacer y si quiero seguir colaborando con él. Porque él me dijo que planeaba grandes cosas. Pues o se ha olvidado de mí o los planes sólo pensaba proponérselos a la otra (me consta que lo ha hecho).

-Desengaño nº3: Como los becarios somos los últimos monos de la empresa, nadie cayó en la cuenta de que a partir de este lunes de 13 a 14 horas yo no tendría ya dónde sentarme porque todos los de mi sección han vuelto de vacaciones. Así que he tenido que ser yo quien proponga una solución. ¿Y cuál ha sido? Currar de 8 a 13, de manera que me tengo que levantar a las 6:30 de la mañana (una gozada, os lo recomiendo a todos, sí señor...).

-Desengaño nº4: Él todavía no me ha llamado, y se supone que volvió hace dos semanas. Llevo desde entonces resistiéndome a llamarlo pero hoy no me he podido aguantar y le he mandado un mensaje. Pero seguro que las cosas no salen bien. Voy a tirar la toalla con él. Total ¿para qué? ¿para que me lleve un chasco? ¿otro más con la rachita que llevo?

-Desengaño nº5: El mismo de todas las semanas. Vamos, que sigue sin tocarme la Primitiva (y la Quiniela tampoco, y eso que acerté el Madrid y el Barça...).
Creo que no se me olvida ningún desengaño más. Ya sé que sigo viéndolo todo muuuuuy negro. Y también sé que hay problemas más importantes en el mundo, pero cada uno tiene lo que tiene, y los míos son éstos.
Pero no todo es malo, también me pasan algunas cosas buenas, como que el domingo La 1 emitió Tapas (con Rubén Ochandiano, uno de mis amores platónicos) y Cosas que hacen que la vida valga la pena (bonito título, y magnífica canción interpretada por el gran Antonio Martínez Ares a dúo con Pasión Vega). Aunque las tres mejores cosas que me han pasado en los últimos días han sido la llamada de mi amiga V. el sábado (mi niña, cómo la echo de menos, snif snif), conocer a "mi sobrino" (un niño de 4 meses con unos ojazos y una simpatía que son para comérselo) y mi última adquisición fotográfica. Se trata de una Kodak Autographic de 1917 (para los que no lo sepan, colecciono cámaras de fotos), pero esto se merece una entrada propia.