Bienvenidos a Fotoartis

Este blog nació en octubre de 2007 para aprobar una asignatura. Entonces Fotoartis era un espacio dedicado a la fotografía en general, y muy especialmente a la fotografía artística.
Pero ahora Fotoartis entra en una nueva etapa. Ahora será un blog personal, aunque mantendrá el nombre porque le he cogido cariño.

BIENVENIDOS TODOS. RAY COY.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Ligando en el dentista

Esta mañana he ido al dentista después de muchísimos años sin pasar por allí. A pesar de mis múltiples achaques y de lo mucho que me quejo, soy muy descuidada para ir al médico, y con el dentista me pasa lo mismo.

Dentista-¿Cuánto tiempo hace que no te revisas?
Ray-Puff, muchísimos años, ya ni me acuerdo.
Dentista-¿La última vez fue antes de 2001?
Ray-Sí, seguro.

Me revisa una dentista y me dice que tengo los dientes muy bien y que de momento ella no me recomienda que me saque las muelas del juicio (con la lata que me dan). Me recomienda una limpieza dental y me dice que cuando el muchacho que las hace termine con la paciente que está, entro yo.
Había visto antes al muchacho-dentista, pero no le había echado cuenta (raro, teniendo en cuenta que escaneo a todos los tíos, jeje). Me llama el muchacho, entro y durante la sesión me enamoro :). El chico es mono y parece algo mayor que yo (como a mí me gustan). Total, que me siento, me pregunta si me he hecho alguna vez una limpieza, y me pone un plástico por el pecho:

Ray- (sonrisa jocosa) ¿Esto qué es? ¿Por si me desangro? :)
Dentista- (riéndose) ¡Noooo! ¡Jajajajaja! Es que el aparato echa mucha agua y es para que no te mojes. No, mujer, esto no duele :)

¿Cómo le he echado tanto morro al asunto y le he soltado eso? ¡Si yo soy lo más tímida del mundo! Sea como sea, al muchacho le he caído simpática y charla conmigo, pero yo sólo puedo responderle con monosílabos porque tengo un tubo aspirándome dentro de la boca. ¿Cómo puñetas voy a ligar con él si tengo la boca ocupada?
Me dice su nombre (José Antonio) y él se sabe ya el mío, se lo ha aprendido a la primera y no ha titubeado al pronunciarlo. Y con eso gana muchos puntos :).
Yo por lo general no pienso que a un tío le guste, la última vez que lo pensé fue con F., más conocido por aquí como "chico del desengaño nº4" y me equivoqué :(. Pero con el dentista he notado algo: demasiado simpático conmigo, se ha reído con mi broma, me sonreía todo el tiempo, me miraba raro, como cariñoso, me cogió la mano (!) y me tocó suavemente el pelo cuando me tumbé en el sillón. ¿Veo cosas donde no las hay o ese tío estaba ligando? ¡Ay! ¡Qué lástima que al dentista sólo haya que ir una vez al año!
Bueno... La clínica dental está a 5 minutos de casa de mi abuela y yo voy por allí casi todos los días. Y sé que él entra a trabajar a las 10. Quién sabe, lo mismo el destino nos vuelve a unir...

5 comentarios:

Marina dijo...

Nena, que si te tengo que trepar dos dientes de una guantá te la doy en cuanto te pongas tonta con el doctorao'. Así tienes excusa pa' volver.

(Ojú que me sale la vena basta jajaja)

¿E mu caro? Te lo digo pq yo tengo que ir a hacerme una limpieza, así me acompañas :P

principito dijo...

Curiosa historia. Quién sabe? Yo sé de gente q ha ligado hasta en la parada del autobús y yo una vez lo intenté en tren jejeje. A ver si tienes suerte.

Besitos.

Marina dijo...

Hay que ver... deseando que te salga una caries pa' repetir... jajaja

copper dijo...

esta tarde le comentaba yo a mi amiga P: "ya perdí hasta la educación porque vergüenza nunca tuve" XD

y aunque sea en tono jocoso es así, de qué sirven la vergüenza y la timidez en ciertos casos??

a los hombres, cuando gustan, hay que echarles morro (pero siempre dentro de unos límites, claro!)

Carolina Yáñez Giuliucci dijo...

A mi me gusta mi dentista, y de hecho, creo que yo también le atraigo, pero ni muerta invento una excusa para verlo, ya que ello implica desembolsar dinero. Si ambos somos solteros, sin hijos y no tenemos una pareja estable y aunque no tengamos la misma edad, ¿Qué más da? No se le hace daño a nadie. Así que si el dentista quiere verme luego de terminado el tratamiento, es el quien debe buscarme, no al revés. Siempre que yo siga estando disponible, obvio.